Northflank ha habilitado para todos sus clientes el cambio de credenciales de MySQL y Redis. La empresa lo anunció en su actualización de seguridad del 31 de octubre a las 13:34 UTC. El cambio de credenciales consiste en sustituir datos de acceso, como contraseñas y claves.

La plataforma en la nube permite a los desarrolladores ejecutar aplicaciones y bases de datos. El 30 de octubre ya había habilitado el cambio de credenciales de Postgres y MongoDB.

Northflank sigue pidiendo a sus clientes que den por comprometidas todas las variables de entorno guardadas. Son ajustes de las aplicaciones que pueden contener contraseñas y claves de API. Una clave de API permite a un programa acceder a otro servicio.

La empresa también habilitó los registros de auditoría para todos los usuarios, incluidos los de planes gratuitos, a las 01:04 UTC del 31 de octubre. Su documentación los describe como registros de las acciones realizadas en la plataforma. Pueden mostrar quién inició un evento, cuándo ocurrió y qué recursos cambiaron.

Northflank pide además a sus clientes que revisen los registros de uso y facturación de sus proveedores de IA para detectar actividad que no reconozcan. Según la empresa, algunos usuarios han comunicado usos no autorizados de claves de API de IA que habían guardado en la plataforma.

Las recomendaciones de la empresa abarcan todos los secretos guardados en Northflank, incluidos los compartidos entre aplicaciones. Pide revocar las credenciales antiguas con los proveedores que las emitieron, crear otras y actualizar las aplicaciones afectadas. También recomienda desactivar el acceso público a los servicios de bases de datos cuando esté habilitado.

Northflank enlaza a un informe del 30 de octubre de la empresa de seguridad Wiz sobre incidentes registrados ese mes en al menos nueve plataformas para desarrolladores. Wiz afirma que no hay un único fallo ni un componente de software común que conecte esos ataques.

El incidente sigue marcado como Identificado. El aviso de Northflank no indica la causa ni cuántos clientes se han visto afectados. Sigue sin estar claro qué datos guardados llegaron a leerse.

Fuentes